lunes, 27 de junio de 2011

Viaje a Lahuaytambo


Dios es muy bueno, justo después de terminar mi primera aventura como traductor en Matucana recibí una llamada para un segundo viaje esta vez de solo dos personas a un pueblo llamado Lahuaytambo a cuatro horas de Lima.

El pueblo de Lahuaytambo justo celebraba por esos días su clásico festival en honor a San Juan Bautista, así que se puede decir que llegamos en una mala época, pero aun así aprovechamos al máximo la oportunidad que se nos presentaba.

Las personas aquí son fervientemente católicas, son gente de negocios, además de que no hay ninguna Iglesia aquí y además casi no hay creyentes en Cristo, pero nuestra misión fe alentar a los pocos creyentes que habían a poder empezar un estudio Bíblico semanal ,cosa que esperamos se pueda dar en un futuro no muy lejano.

También tuvimos la oportunidad de visitar la escuela y hacer algunas otras cosas, entre las que destaco la visita la pueblo de Canlle en donde solo viven veinticinco personas y que esta prácticamente abandonado y las personas allí cuando los visitas desean que les lleves alguna ayuda material, el gobierno tiene a este pueblo abandonado y parece que desea que desaparezca, triste.

Esta experiencia fue de mucha bendición para mi vida y me ayudo a entender algunas cosas, Dios quiera que en este pueblo y en otros en donde aun no hay Iglesias establecidas, se puedan levantar personas con corazón para iniciar la obra y gracias a Dios por esas personas que vienen desde afuera para hacer la obra que nosotros deberíamos de hacer. Que Dios levante más personas peruanas con el corazón y la visión de alcanzar a estos pueblos muchas veces olvidados.

Gracias Dios por esta nueva y magnífica oportunidad, oremos por Lahuaytambo y por Canlle.

jueves, 16 de junio de 2011

Viaje a Matucana


Mi primera aventura como traductor salió mejor de lo que esperaba, si bien es cierto que este viaje tuvo sus altas y bajas como en todo viaje, pero en resumen fue una real bendición.

Para mí fue una experiencia totalmente novedosa pues si bien es cierto ya había ido a viajes misioneros anteriormente, nunca lo había hecho como traductor y además habían otras personas que tenían más experiencia que yo pues ya tenían varios viajes en su haber, pero al final estas personas resultaron una bendición pues compartieron su experiencia conmigo y además nos divertimos mucho en el proceso.

Y que puedo decir sobre las personas a quienes nos toco traducir, bueno eran en su mayoría adolecentes con un corazón de servicio para Dios pues dejar su país y venir a un país que la mayoría de ellos no conocía, eso sí que es un reto, se quedaron en mi corazón dos personas en especial que se les notaba un gran corazón de servicio por la causa de Dios y que por fe harán grandes cosas para él en el futuro. Que bendición fue conocer a estos chicos locos y apasionados por la causa del Maestro.

Los líderes del grupo lo manejaban muy bien, pero también tenían un corazón juvenil que realmente contagiaba.

¿Y el lugar adonde fuimos? Bueno el pueblo es idolatra y en su mayoría llegamos a los niños que son el futuro, ellos nos recibieron con los brazos abiertos y nos escucharon y además nos demostraron mucho cariño. El Pastor David quien está a cargo de la iglesia del pueblo es un gran hombre de Dios que lucha por la causa en medio de la idolatría y Dios lo ayuda y fortalece cada día.

En general fue un excelente viaje en donde aprendí muchas cosas nuevas, conocí maravillosas personas y lo mejor de todo pude tener el gran privilegio de compartir la poderosa Palabra de Dios que nunca regresa vacía.